
























Grito analógico sin censura.
Madera rota y distorsión.
Sudor y caos colectivo.
Feedback en el sótano.
Paredes que escupen ruido.
Ritmo contra la máquina.
Cintas grabadas sin permiso.
Furia en primera fila.
Válvulas al límite absoluto.
Pisa el pedal del pánico.
Rostros borrados por el ruido.
Astillas de pura rabia.
SÓLO EN DIRECTO
No vendemos humo digital. Si quieres ruido, búscanos en el sótano. Sólo promotores independientes y conciertos autogestionados.
